No hay palabras para describirlo. Mis relaciones con los demás son como una montaña rusa. Suben y bajan, Crecen y decrecen. un vaivén contínuo en el que no hay el más mínimo sentido,
Pese a todo, me estoy dando cuenta de lo que realmente importa en esta vida, de lo que merece la pena. Veo ante mi un mundo de posibilidades, y no quiero quedarme sentado a esperar que vengan hasta a mí. Soy demasiado impaciente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario