Estoy harto de esta vida decadente que llevo. Sol oquiero cambiar, hacer cosas en familia, con mi padre. Y, ¿qué recibo a cambio? Un sobrio: ¿a qué te refieres con algo?, cuando le pregunto que si hacemos algo juntos. Prefiere ver su nuevo movil fruto del capricho y la envidia que pasar un rato con su hijo. Luego me llama... lo intenta arreglar, o eso percibo, pero siempre cin esa soberbia, decadencia y sobriedad. Junto a él los días pasan lentos, confusos, frustrantes y lo peor: desolados. Así es mi padre. Mientras entrega su vida por y para los demás se olvida de los de su propia casa. Se acostumbra a su vida cómoda, y crea su pequeño gobierno en "sus" cuatro paredes. Yo no puedo con eso. La sobriedad y la falta de creatividad me consume. Todo es tan predecible. Nunca se avanza. Pocas veces se efectúan cambios. Y se sigue igual de aburrido crispado que siempre. Toda la familia: aburrida y crispada. Esos son los dos adjetivos que califican la situación actual. Mi cara esboza un gesto de asqueo. Estoy harto de esta mierda de todos los días.
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