Mi familia es la familia del "no ponerse de acuerdo". Cada uno tira por un lado, sin tener en cuenta hasta cierto punto a los demás. Los problemas no se solucionan así. Se necesita el dialogo, la conversación, el estudio, y no la palabrería, la gritería ni la monarquía absoluta. Así es imposible llegar nunca a algo. Lo único que consigues es quedarte con esa sensación de que has malgastado el tiempo, y que no has conseguido nada. El problema es que parece que no se quiere cambiar. Yo soy el último que llega, y el que debo adaptarme, es la ley de la manada. Aquí todo el mundo debe acatar las normas, cumplir los cánones.
1 comentario:
Hola!
Me gusta tu blog, lo frecuentaré a menudo.
Realmente lo que dices es cierto. El que llega último es el que debe adaptarse a la República de cada familia. Todos hemos sido adolescentes y jóvenes. Inconformistas tal vez también.
Yo me siento como tú, pero bueno. Adaptándote dices mucho de ti mismo y aprendes mucho!
Saludos.
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