El martes escribí una carta a mi padre movido por dos sentimientos: la rabia y el dolor. La rabia de no poder llegar a un dialogo justo entre las dos partes, y la pena de tener que comunicarme mediante una misera carta con mi padre.
En un principio pensé en entregarsela, pero soy perdonador, y mi rabia se viene abajo facilmente. Así que como me siempre me guardé todas las cosas que tenía que decirle, todas las cosas que quería expresarle. Una vez más el gana, las cosas salen como el quiere, y una vez más siento que no se me tiene en cuenta que esto es una "dictablanda" , que quiero escapar.
Ojalá tuviese el valor de decirle todo esto a la cara. Una vez lo hice, se llevó dos días acostado, sin levantarse tan si quiera a comer. Tuve que ser yo quien fuera a pedirle perdón. El solo dijo: vale. Ni siquiera dijo: perdonado, o : perdona si te he hecho daño. Casi siempre piensa en él o en sus cosas.
Siento mucha tristeza al ver que ocurre esta situación, al ver que muchas veces tengo que ser yo el que ceda, pero realmente se está buscando que no quiera tener una relación íntima con él, más que para pasar unos ratos en familia, o contarle alguna cosa. No se si esto mejorará con el tiempo tal y como mejoró con mi madre. Espero que sí. Sin embargo algo en mi interior me dice que este tipo de relación perdurará un largo tiempo. Para mí es demasiado exigente e intransigente, no es capaz de ver más allá de sus cualidades, y fijarse un poco en sus defectos.
Estoy harto de esta mierda.
SOY UN POCO MÁS FELIZ QUE AYER Y UN POCO MENOS QUE MAÑANA
CLOCK
jueves, 19 de febrero de 2009
THE LETTER THAT WAS NOT SENT
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